Abusos de recursos registrados en el contexto electoral en el Caribe de Nicaragua 

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Durante el periodo de evaluación que abarcó desde septiembre de 2022 hasta febrero de 2023, se registraron numerosos casos de Abuso de Recursos (ASR) en el contexto de las elecciones municipales en la Costa Caribe. Estos abusos, que van en contra de las normativas constitucionales y legales que rigen la función pública en el país, revelan prácticas preocupantes que socavan la democracia y la transparencia en el proceso electoral. 

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La Constitución Política de Nicaragua establece claramente las funciones y responsabilidades de los funcionarios públicos, enfatizando su deber de actuar en estricto respeto a la constitucionalidad y legalidad. Sin embargo, se han documentado numerosos casos de ASR que van desde la politización de actividades públicas hasta el uso indebido de recursos estatales con fines partidistas. 

Entre las leyes que regulan la conducta de los servidores públicos están la Ley de Probidad de los Servidores Públicos (Ley No. 438) y la Ley de Servicio Civil y Carrera Administrativa (Ley No. 476), que establecen deberes específicos que deben cumplir los funcionarios para garantizar el correcto desempeño de sus funciones. 

Pese a que existen instituciones encargadas de supervisar y sancionar el mal uso de recursos públicos, como la Contraloría General de la República (CGR) y la fiscalía electoral del Ministerio Público, están controladas por el partido en el poder, lo que les impede actuar con independencia y autonomía. 

Durante el periodo evaluado, se registraron un total de 114 casos de ASR en tres municipios del Caribe de Nicaragua: Puerto Cabezas, Waspán y Bluefields. Estos abusos incluyeron la politización de actividades públicas, la participación de funcionarios públicos en actividades partidarias en horario laboral, la politización de la entrega de ayuda humanitaria y la manipulación del proceso electoral para favorecer al partido en el poder. 

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En Puerto Cabezas, por ejemplo, se registró el uso de vehículos del Estado para movilizar votantes afines al partido en el poder y represalias contra funcionarios públicos que no votaron por el partido oficialista. En Bluefields, se documentaron casos de politización de eventos públicos con financiamiento pública.

En Waspán, se reportaron casos de asedio e intimidación hacia personas consideradas de oposición política, cambio de resultados electorales a favor del partido en el poder y represión a las manifestaciones ciudadanas. Estos abusos evidencian la vulneración de los derechos políticos y civiles de la población, así como el uso indebido de los recursos estatales y el marco legal para beneficio de un partido político. 

En conclusión, los casos de ASR registrados en el contexto electoral en el Caribe de Nicaragua durante el periodo evaluado son un claro indicador de la fragilidad democrática y la falta de transparencia en el proceso electoral. Para el futuro, es fundamental considerar reformas al marco legal nicaragüense para prevenir el ASR.