El nepotismo puede llevar a la falta de transparencia y la corrupción, ya que las personas elegidas no siempre son las más capacitadas para el puesto. Esto puede debilitar la confianza de la sociedad en las instituciones y generar descontento. Además, limita las oportunidades para aquellos que están fuera de las redes de nepotismo, lo que puede resultar en una sociedad menos justa y equitativa.
